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¿ A Diego Maradona lo dejaron morir?

Imagen de AFP

El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y la coordinadora médica Nancy Forloni son juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3, integrado por los jueces Verónica Di Tommaso, Maximiliano Savarino y Julieta Makintach, acusados de homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Diego Maradona, ocurrida en noviembre de 2020.

 

La enfermera Gisela Dahiana Madrid será juzgada más adelante en un juicio por jurados.

 

El equipo de representantes del Ministerio Público, coordinado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, destacó que 17 de 22 peritos tuvieron conclusiones inequívocas: “El actuar del equipo de salud que atendía a Diego Armando Maradona fue inadecuado, deficiente y temerario. (El Diez) Fue abandonado a su suerte”.

 

“Maradona comenzó a morir, al menos, 12 horas antes de las 12.30 del día 25 de noviembre. Presentaba signos inequívocos de período agónico prolongado, por lo que concluimos que el paciente no fue debidamente controlado desde las 0.30 horas del día de su muerte”, indicaron los peritos oficiales.

 

Los fiscales que investigaron el caso señalaron que "habiéndose representado el resultado fatal ante el grave cuadro de salud que evidenciaba la víctima, ejecutaron acciones contrarias al arte de la salud y omitieron realizar los actos específicos que cada uno debía desarrollar en torno a su función, agravando el cuadro de salud" de Diego, colocándolo "en una situación de desamparo y abandonándolo a su suerte".

 

Para los fiscales, los acusados impidieron que el futbolista recibiera la debida atención médica que hubiese evitado la muerte, particularmente en lo cardiológico, y representándose que morir era un resultado esperable.

 

Los imputados desestiman la mala praxis. Se defienden conque el Diez murió por su estado de salud.

 

Al momento de la elevación a juicio, los abogados defensores del psicólogo Díaz, Diego Olmedo y Vilma Carluccio, apuntaron que "puede afirmarse sin ánimo de exagerar que el organismo se encontraba en un estado de colapso general", y precisaron que su corazón, sus pulmones, su hígado, y su riñón presentaban "gravísimas afecciones". 

 

 

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